13-9-17  |  Alianzas Testimonios

Carlos Bolaños y su alianza de corazón

POR: Fabretto

Fotografía por Denise López; cortesía de Revista SER.

Carlos Bolaños Arana inició su restaurante AjúA! de la mano de su esposa Rosángela Villalta Chamorro; juntos emprendieron una aventura que hoy en día muestra resultados sólidos en el mercado nicaragüense. Así mismo, el restaurante forma parte de las empresas aliadas con Fundación Fabretto para apoyar la campaña Pancitas Llenas y poder así combatir la desnutrición en Nicaragua.

 

Coméntenos sobre los inicios de Ajúa Nicaragua y el concepto del restaurante. 

Carlos Bolaños: La idea de AjúA! empezó en el 2007. Yo me estaba graduando de mi carrera de Arquitectura, y ese año tuve  un viaje a los Estados Unidos. Estando allá, un amigo me dijo que me llevaría a un lugar donde vendían burritos. Yo acepté y fuimos. El lugar era un lugar muy agradable a la vista y la atención al cliente era de admirar. En lo que comenzaron a hacer mi burrito frente a mis ojos, miraba que los ingredientes que le estaban poniendo eran ingredientes que aquí consideramos locales. Desde ese momento yo sabía que algún día quería tener un restaurante así en Nicaragua. Cuando probé ese burrito me terminé de convencer. Fue un momento inolvidable en mi vida, es algo difícil de explicar.

Pero no fue hasta el año 2013 que la idea se hizo realidad. Nosotros vivíamos cerca de Diriamba y decidimos empezar con esta locura de idea en la cabecera departamental más cercana a nosotros: Jinotepe. Era un local muy pequeño, apenas alcanzaban 5 mesas. Nuestra ilusión llenaba el resto del espacio y se desbordaba por la puerta. Fue un inicio divertido y muy difícil a su vez.

El día de la apertura tuvimos que abrir unas cuantas horas después de la hora establecida porque no nos dio tiempo de cocinar en la madrugada. Recuerdo que Rosa estaba casi en llanto esa madrugada diciéndome que esto era una locura. Yo le dije que fuéramos a descansar, que en la mañana siguiéramos cocinando, que abriéramos un poco más tarde de lo que habíamos anunciado en el único anuncio que teníamos en ese momento: una manta hecha a mano colgando en una calle cerca del Parque Central. La experiencia de tener un negocio así nos encantó. Yo no podía creer que estábamos abriendo lo que desde el 2007 me había metido en la cabeza. Era un sueño hecho realidad, por muy pequeño que fuera. Y así sigue siendo.

¿Tienen un menú variado? ¿Qué servicios ofrecen?

Carlos Bolaños: Decimos que nuestra especialidad son los burritos pero nos hemos vuelto especialista en todo lo que hacemos. Tenemos un menú variado, siempre siguiendo una misma línea. La mayoría de los ingredientes que usamos los combinamos para sacar varios platos, de esa manera nuestro inventario siempre está en constante movimiento. Nuestra lucha diaria es mantener la calidad y de esa manera lo hemos logrado.

¿Cómo nace la iniciativa de alianza con la Fundación Fabretto? ¿En qué consiste dicha alianza?

Carlos Bolaños: La chispa en este caso fue por nuestros queridos clientes. Nuestros clientes siempre nos han pedido postres. Y siempre le decíamos que algún día los íbamos a tener.

Mi abuela es de Missouri, le decimos La Mimi. Mis abuelos se conocieron allá en los Estados Unidos, cuando mi abuelo fue a estudiar a San Luis. Él se hospedaba en la misma casa donde vivía mi abuela. Entiendo que ellos alquilaban cuartos para alumnos de esa universidad. Mi abuela siempre cuenta que mi abuelo se enamoró de ella por un famoso pastel que ella siempre hacía, un pastel de banano. Yo recuerdo ese pastel de banano desde que tengo memoria, comiéndolo en casa de mis abuelas aquí en Nicaragua y asombrado que aquí no lo acostumbran comer. Es delicioso.

Un día recibimos un correo de la Fundación Fabretto invitándonos a ser parte de la campaña Pancitas Llenas para ayudar a combatir la desnutrición en niños en las áreas más rurales del país. El correo me conmovió un poco y decidí ayudar a como fuera. Le dije a Rosa del correo y luego se me ocurrió tener algo adicional al menú y de esa manera poder ayudar. yo solo pensé en el pastel de banano de La Mimi. Sin haber nunca hecho un pastel de esos respondí el correo para apoyarlos con toda la certeza del mundo.

He hecho casi veinte pasteles al día de hoy, incluyendo los pasteles de prueba. Lo bonito de todo esto es que cada vez que estoy haciendo los pasteles, me estoy acordando de cuando era niño, de las veces que La Mimi nos cocinaba el pastel.

¿Dónde está o están ubicados sus restaurantes?

Carlos Bolaños: Tenemos dos sucursales. Se puede decir que la sucursal de origen está de la primera entrada de Las Colinas, dos cuadras al Este, en el Edificio Cristal (donde está activa la campaña Pancitas Llenas). La segunda sucursal está ubicada en el Kilómetro 8.5 de la Carretera Sur, en la Plaza La Liga.

¿Cuáles son los planes a futuro para el restaurante?

Carlos Bolaños: El sueño de cada negocio nuevo es poder consolidarse en el mercado y crecer. Nuestro sueño no difiere mucho de eso pero lo más importante para nosotros es hacerlo de la mejor manera que podamos. No queremos crecer solo por crecer. Queremos causar un impacto positivo en cualquier área en donde abra un AjúA! Queremos siempre ayudar lo más que se pueda en campañas como la de Fundación Fabretto. De esa manera siempre estaremos ayudando a nuestra comunidad, es una manera de decirle “Gracias” a nuestros apasionados clientes.

Entrevista realizada por Raquel López. Texto original por Scarleth Lumbi, disponible en REVISTA SER, edición Agosto, 2017, página 40.

 

Mira este video para conocer más sobre la campaña Pancitas Llenas 2017:

 

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