2-3-18  |  Testimonios

Las 6 cosas que aprendí durante mi viaje a Nicaragua

POR: Chrissy Strasser

Mi nombre es Chrissy Strasser y desde el 2012 soy parte del equipo de Fabretto Children’s Foundation. Mi rol planificando eventos y recaudando fondos en Estados Unidos me limita de la posibilidad de viajar con frecuencia a Nicaragua y ver de primera mano el impacto de nuestros programas educativos. Por esa razón, decidí unirme al primer viaje de los Amigos de Fabretto del 2018. Este viaje llegó en un momento muy particular de mi vida, por lo cual espero que esta reflexión les inspire a tomar la decisión de conocer más sobre el trabajo de Fabretto en las comunidades de Nicaragua. Les aseguro que unirse a uno de los viajes de los Amigos de Fabretto será una experiencia que cambiará su forma de ver la vida. A continuación, comparto 6 cosas que aprendí durante mi viaje a Nicaragua con Fabretto.

1. Antes de emprender tu camino, aléjate de todo

Cada vez que emprendo un nuevo viaje experimento una mezcla de emociones; al inicio me siento emocionada y luego comienzo a sentirme ansiosa y nerviosa, algo que experimenté mucho más que nunca con este viaje. Recientemente, nuestra familia perdió a un miembro de la familia y han habido momentos en los que el dolor ha sido insoportable. Cuando Will partió de este mundo, tan solo tenía 12 años de edad. Su partida fue repentina e intensa, dejando un inmenso vacío; por eso, estos días han sido como iniciar de nuevo sin una parte esencial de mi vida. De pronto, las cosas pequeñas de la vida han tomado mayor relevancia. Me resulta difícil explicar lo que estoy viviendo, cuando la palabra “muerte” no es nada fácil de escribir ni pronunciar; es tan definitiva que cuesta aceptarlo. Sin duda, emprender el viaje en este momento de mi vida ha sido difícil pero quiero sacarle provecho y para ello primero debo intentar alejar mis emociones, despejar mi mente, y aprender a reflexionar las experiencias de cada día, porque estoy segura que este país y su gente tienen la capacidad de sanar un corazón.

2. Donde quiera que vayas, hazlo con un corazón abierto

Este país ya no es extraño para mí. Solo he estado aquí unas cuantas veces y, sin embargo, ya no me intimida. No me siento incómoda y eso es una sensación reconfortante.

Hablando de la importancia de reflexionar, estoy aprendiendo a ver las cosas de manera diferente. El propósito de esta vida es hacerla más significativa. Todas estas cosas pasan por mi mente y quizás por la mente de todos los participantes de este viaje de Amigos de Fabretto. Puedo apreciar la vida dura, y a la misma vez feliz, de tantos niños en este país.

Hoy visitamos una clase de SAT (Sistema de Aprendizaje Tutorial) en una comunidad rural en Mozonte. El programa SAT fue lanzado hace poco en esta pequeña área remota de Nicaragua. Hablamos con los niños sobre sus vidas y sus intereses. Muchos de ellos no tienen tiempo para ser niños del todo. Solo la familia de un niño, en la clase de dieciséis estudiantes, poseía un vehículo. Dos estudiantes tenían un refrigerador en su casa. Uno de ellos camina dos horas y media para ir a la escuela todos los días. Ninguno de ellos tenía un inodoro en su casa. La mayoría de ellos y sus familias trabajan en granjas de café para ganarse la vida. Ganan un promedio de $7 por día por el café que cosechan. Horas y horas de trabajo. Fue emotivo escuchar sobre sus experiencias y las luchas en el día a día y, sin embargo, seguían bromeando. De eso se trata la vida, ¿verdad? Aprender a vivir las dificultades con risas la felicidad. Me siento tan agradecida por las oportunidades que he tenido de ver estas partes del mundo.

3. El destino no es un lugar, sino una nueva forma de ver las cosas

Esta mañana me he despertado sumamente agradecida. He pasado rodeada de gente muy linda en este viaje: los niños que visitamos, el conductor que nos lleva a todos los rincones de este país, la maravillosa cocinera de Fabretto que nos hizo la cena y el almuerzo y su hijo que jugó en mi computadora anoche mientras su mamá nos preparaba la comida, y el increíble personal de Fabretto en los Centros Educativos y los organizadores de nuestro viaje. Tantos seres humanos increíbles conectados a Fabretto, es una sensación intensamente maravillosa cuando me despierto.

4. Al finalizar un viaje como este, ya no eres la misma persona

Soy una persona que se fija mucho en los detalles. Siempre noto el lenguaje corporal, las reacciones, las miradas, el brazalete que lleva alguien en el brazo, si el zapato está atado o el botón está abrochado. Al observar este viaje, he visto mucho bien. Eso es lo irónico de visitar Nicaragua y ver los centros educativos de Fabretto. Uno espera pesadez, tristeza, pero la gente es tan buena, tan alegre y tan optimista. Me siento renovada.

5. No es necesario recorrer una larga distancia para descubrir otra realidad

Anoche vimos un atardecer increíble y aprendimos sobre el gran trabajo que hacen nuestros estudiantes en Las Sabanas. La nueva iniciativa empresarial que se lleva a cabo gracias a un proyecto financiado por el Fondo Multilateral de Inversiones (FOMIN), es realmente interesante y ayudará a llevar ingresos económicos a gente que vive en una zona rural donde las oportunidades económicas son escasas. A través de esta iniciativa, los beneficiarios de Fabretto aprenden a cultivar y vender sus productos de una manera profesional al emprender sus propias iniciativas de negocio en sus comunidades.

Nos detuvimos en Estelí viniendo del norte y visitamos el Centro de Educación de Estelí. Niños corriendo, aprendiendo inglés, bailes tradicionales nicaragüenses, muchas sonrisas y, como siempre, mucho por lo que estar agradecidos. Estelí es una ciudad en crecimiento con niños y niñas listos y ansiosos por llegar a sus clases de Fabretto. Muchos de los participantes de amigos de Fabretto apadrinan a niños en Estelí y tuvieron la oportunidad de visitarlos. Yo pude visitar a Naurieth, quien creció asistiendo a programas de Fabretto, se graduó de la escuela secundaria, y ahora asiste a clases en la Universidad. Ella me cuenta que quiere ser consejera, ayudar a otros niños y escuchar.

6. Lo importante no es el destino, sino el camino

Culminamos nuestro viaje en la ciudad colonial de Granada, una espléndida ciudad con coloridas iglesias y gente muy amable. Al reflexionar sobre la última semana, pienso en lo que más me impresiona de los beneficiarios de Fabretto. Estos estudiantes quieren retribuir a sus comunidades, mejorar su economía, aprender nuevas habilidades. No quieren dejar su país o sus familias. Saben lo importante que son para la sostenibilidad de su comunidad y están dispuestos a hacer un esfuerzo adicional en todo lo que hacen. El fracaso no es una opción, solo ven oportunidad. Qué increíble es formar parte de una comunidad en la que cada persona se preocupa por el futuro de su entorno.

Vi a Will en muchos de estos estudiantes. El chico chistoso y de ojos brillantes ansioso por estar con sus amigos y hacer bromas, el niño en la esquina de la biblioteca leyendo su libro sin darse cuenta de los ruidos fuertes a su alrededor, el niño compartiendo historias con sus amigos. Los niños son increíbles, tan resistentes, listos para enfrentar la vida llenos de optimismo. Fue difícil ver esto todos los días, sabiendo que Will ya no tendría esa oportunidad, pero algo me dice que, de alguna manera, él está ayudando a cada uno de estos niños en su camino.

Me voy de Nicaragua con muchos recuerdos y lecciones de este viaje y con más aprecio por la vida. Aún en los tiempos dolorosos, la vida es tan hermosa, y esto es algo tan maravilloso.

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