3-3-26 | Alianzas Nuestros Programas

En las comunidades cafetaleras, la temporada de vacaciones escolares es diferente.
Cuando llega noviembre, una vez finalizado el año escolar, los niños cierran sus libros y las aulas se vacían. Al mismo tiempo, hay algo que comienza a activarse: la recolección de la cosecha de café. Las cerezas de café maduran, las familias necesitan ingresos, y el riesgo de que los niños tengan que trabajar en lugar de descansar y aprender crece día a día.
El café es una de las cosechas y de las exportaciones más importantes de Guatemala. Se cultiva en la mayor parte del país y proporciona sustento a más de 125.000 familias. En muchas comunidades cafetaleras, los meses sin la obligación de ir a la escuela, de noviembre a febrero, son los meses en los que hay un gran riesgo de que se incremente el trabajo infantil.
Esta es la realidad que el Campamento Seeds quiere cambiar.
Unas vacaciones escolares diferentes
El Campamento Seeds, dirigido por nuestro socio Fundación Seeds for Progress, tiene lugar cuando las escuelas públicas están oficialmente de vacaciones. En lugar de dejarlos en casa o llevarlos a los sembrados, los niños caminan de forma segura a su escuela, la cual abre sus puertas como centros del Campamento Seeds.
El día comienza de manera sencilla y divertida. La bienvenida a la entrada de la escuela. Un grupo danza en el patio. Las risas de los niños cuando estos forman círculos y siguen a los educadores, quienes conoce sus nombres y sus historias.
A continuación, las clases comienzan, pero es un día de escuela típico. Los niños alternan entre clases de enriquecimiento en matemáticas y lectura, juegos de grupo y actividades creativas. Los estudiantes están agrupados según su edad en lugar de por su nivel escolar, lo que ayuda a que todos se sientan incluidos, tanto si están comenzando a leer como si ya han pasado a realizar tareas más avanzadas.
Para los niños, el Campamento Seeds es una mezcla de vacaciones y escuela: divertido, dinámico y seguro. Para los adultos que lo dirigen, el objetivo está claro. Durante los meses en que el riesgo de trabajo infantil es muy alto, el Campamento Seeds ofrece un lugar donde la niñez puede continuar.

Comidas que ayudan a que los niños estén en un lugar seguro, no en el campo
Es necesario tener mucha energía para pasar todo el día en el campamento. Muchos niños llegan después de apenas haber comido. Sin comida, les sería muy difícil quedarse, concentrarse y disfrutar de las actividades.
Esta es la razón por la que la comida sana es una de las prioridades del Campamento Seeds. Se da a los niños alimentos y snacks que les ayudan a sentirse satisfechos, fuertes y listos para participar. En algunos centros, el ManaPack enriquecido se usa como base, combinándolo con ingredientes y recetas locales. Cocineros y cocineras de la comunidad preparan platos que los niños reconocen y que les gustan, lo que ayuda a que cada plato sea familiar y reconfortante.

Para muchas familias, estos alimentos son una fuente nutritiva fundamental durante una estación difícil. Para los niños, un plato lleno puede marcar la diferencia entre quedarse en el campamento o tener que irse temprano. Un niño que come tiene más probabilidades de poder concentrarse durante un periodo de lectura, unirse a un grupo de danza, así como seguir trabajando en proyecto artístico o en un ejercicio de matemáticas.
Fabretto apoya este trabajo ayudando a enriquecer las comidas escolares donde se usa el MannaPack, el cual es suministrado por Feed My Starving Children (Da de comer a mis niños con hambre), y conectando la nutrición con importantes iniciativas que protegen tanto la educación como los niños. Una buena comida no solo llena el estómago. Ayuda a que los niños se queden en espacios seguros y diseñados para su crecimiento.
Bibliotecas que continúan funcionando más allá de la temporada de la recolección
El Campamento Seeds está abierto durante unos meses, pero algunos de los espacios más importante que utiliza continúan funcionando más allá de febrero.
En tres escuelas en la parte oriental de Guatemala, Fabretto y Seeds for Progress han trabajado en equipo para crear y equipar bibliotecas escolares. Estas se encuentran en salones llenos de luz y de energía, provistas de mesas, sillas, estantes y libros. Durante el Campamento Seeds, se conviertieron en áreas de lectura donde los niños podían sentarse a leer una historia, compartir un libro con sus amigos, o escuchar a un educador mientras éste les leía en voz alta.
Una vez que el campamento terminó y el nuevo año escolar comenzó, las bibliotecas permanecieron abiertas. Los maestros podían llevar allí a sus alumnos para realizar actividades de lectura. Los niños podían devolver los libros que habían descubierto durante las vacaciones. El mismo salón donde los niños aprendían y se sentían seguros durante la recolección del café se convierte en una inversión a largo plazo donde fomentar la lectura, la escritura y la imaginación.
Gracias al apoyo económico de la Fundación de la Familia Shawn y Global Humanitarian Mission (Misión humanitaria global), Fabretto y Seeds for Progress pudieron construir tres nuevas bibliotecas en 2025. Ya tenemos otras dos escuelas seleccionadas donde abrir nuevas bibliotecas en 2026, mientras se está formando una lista de espera de escuelas que desean establecer bibliotecas.

Caminando juntos por los niños
El Campamento Seeds está cimentado en la experiencia y liderazgo de Seeds for Progress, así como en las comunidades a las que acompaña en las regiones cafetaleras.
El papel de Fabretto es caminar juntos en este trabajo: apoyando las bibliotecas, enriqueciendo las comidas escolares utilizando el MannaPack, y ayudando a relatar las historias que surgen en estos lugares.
Esta alianza se creó gracias a una creencia común. Ningún niño debería renunciar a su educación y descanso por tener que trabajar durante unos meses en los campos de cultivo. Durante la recolección de la cosecha de café, siempre va a haber presión y necesidades económicas. Pero también debe haber otra opción.
En el sonido de los niños cantando al empezar el día, en la concentración silenciosa dentro de una biblioteca, en una comida caliente servida con cariño, puedes ver cómo es esta otra opción. Es la protección a la infancia, incluso durante el periodo del año más difícil. Se ve en los niños aprendiendo, jugando y estando exactamente dónde deben estar.




