17-3-26 | Alianzas Historias de Éxito Logros Nuestros Programas

“Aquí aprendí más. He tenido experiencias nuevas y he ampliado mis conocimientos sobre computación” – Karina, 14 años
En las montañas brumosas de Alta Verapaz, en Guatemala, la brecha digital es una realidad para muchas jóvenes indígenas. Mientras que el 97% de los estudiantes de Estados Unidos tiene acceso a internet en casa, ese acceso es solo del 37% en muchas zonas rurales de América Latina. Para los estudiantes que viven en comunidades rurales, el acceso a la tecnología no solo se limita a cómo pasarlo bien; es sobre cómo sentirse integrado en el mundo de hoy. En Talita Kumi, uno de los socios de impacto de Fabretto en materia educación digital, estamos trabajando en equipo para garantizar que “aprender más” sea una promesa que llegue a cada estudiante.
Talita Kumi, que se puede traducir como “Mujer, álzate”, se centra específicamente en el crecimiento y educación de las mujeres y adolescentes q’eqchi’. En una región donde muchas jóvenes crecen con poco, o ningún, acceso a herramientas digitales, estas clases están reescribiendo el guion de lo que se puede lograr cuando se tiene acceso a la educación digital en Guatemala.
El reto de estar al día
Durante muchos años, el problema no era sólo la escasez de computadoras; era la falta de recursos. La tecnología avanza más con mayor rapidez que el ritmo al que se mueven los sistemas educativos en zonas rurales. Como maestro de educación digital, Ángel observó hace poco algo muy interesante en la sala de computación Carlo Acutis de Talita Kumi:
“La tecnología ha evolucionado a pasos agigantados, y lo cierto es que es extremadamente importante estar al día en lo que a esto respecta, tanto en conocimientos como en recursos.” – Ángel, educador de Talita Kumi.
En años anteriores, incluso cuando se les envió equipos informáticos, las escuelas de Talita Kumi, con frecuencia, no podían responder a las exigencias del software moderno. Ángel nos contó que antes era “bastante complicado… con las actividades en plataformas que necesitan mucha capacidad tanto de software como de hardware.” Sin recursos de alto nivel, ni la formación necesaria para saber utilizarlos, incluso los maestros más motivados podían sentir que estaban librando una difícil batalla.
En 2025 y 2026, el apoyo de Cross Catholic Outreach (Cruz Católica de Servicios Sociales), la Fundación Raskob, y los generosos donativos recibidos desde Estados Unidos y España han contribuido a surtir las salas de computación con computadoras nuevas.

Ángel, Educador de Talita Kumi, dando clase a alumnas en la sala de computación Carlo Acutis.
Formación de educadores: el puente hacia la innovación
Para superar esta brecha, hemos puesto en marcha un modelo de acompañamiento profesional. Reconocemos que una clase de computación solo puede ser tan transformadora como la persona que lidera dicha clase. Esta es la razón por la que estamos dando prioridad a la formación de 224 educadores y personal de apoyo sobre integración tecnológica, a lo largo y ancho de Guatemala y Honduras.
No nos limitamos a llevar el equipo e irnos. Apoyamos activamente a nuestros educadores, potenciando su liderazgo para que puedan moverse con paso firme en el mundo digital. Este es uno de los pilares de nuestro trabajo; si un maestro se siente empoderado, sus alumnos también lo estarán. Como Ángel explica, nos centramos en “aprovechar las herramientas que tenemos al alcance de nuestra mano… para que la educación que impartimos sea de calidad.”
Este compromiso con la calidad es la razón por la que patrocinamos 47 escuelas a través de nuestras alianzas estratégicas. Para que la innovación llegue a echar raíces, entendemos que necesita de un óptimo entorno, en el que los espacios físicos son de gran importancia como lo son, por ejemplo, las nuevas bibliotecas abiertas en las escuelas y a las que tienen acceso 621 niños. Al tender un puente entre el aprendizaje de informática y la lectura tradicional, nos aseguramos de que nuestras estudiantes reciben una base sólida para sus estudios y carreras en el futuro.

El resultado: aprendizaje en el aula
El impacto de esta formación se puede observar el momento en el que se entra en una sala de computación. Los estudiantes están aprendiendo, creando y resolviendo problemas en la pantalla de la computadora con el apoyo de su maestro. Esta transformación tiene lugar cuando se da prioridad a la educación digital en la América Central rural. Ángel ha visto un cambio significativo en sus alumnas:
“Las destrezas digitales de nuestras estudiantes han mejorado significativamente ya que se han explorado las plataformas de manera detallada… gracias a los talleres realizados, que han sido de gran beneficio.” -Ángel
Para una estudiante de 9º grado como Karina, estas “mejoras” se convierten en confianza en sí misma en el mundo real. Hoy, Karina es una de los más de 2.500 estudiantes que están adquiriendo conocimientos tecnológicos esenciales en las comunidades en las que Fabretto desempeña su labor. En un mundo en el que a menudo no se presta atención a las jóvenes indígenas que viven en zonas rurales, adquirir conocimientos digitales es una excelente manera de hacerse valer. Les permite desarrollar nuevas destrezas que les serán útiles tanto en sus estudios en el futuro, como en las funciones de liderazgo que están llamadas a ejercer dentro de su comunidad.

Empoderando comunidades en América Central
Nuestro trabajo en Guatemala y Honduras se centra, fundamentalmente, en el significativo impacto que se puede sentir en estas regiones rurales y en la fortaleza inquebrantable de estas comunidades. Es un trabajo en equipo entre socios locales, educadores comprometidos y fieles colaboradores que creen que una joven que vive en un pueblo en una zona rural merece tener acceso a la misma educación de calidad que un estudiante en una gran ciudad.
Mediante el fomento de la educación digital en América Central, no sólo estamos enseñando a nuestros alumnos cómo usar una computadora; les estamos enseñando que forman parte del presente y del futuro.
La historia de Karina es un testimonio a lo que puede ocurrir cuando combinamos las herramientas adecuadas con una buena formación. Cuando dice, “Aquí, aprendí más,” está ratificando que la misión de “Mujer, álzate” está teniendo éxito.
Únete a la misión de Fabretto
Innovar es un proceso, en el que estamos dando nuestros primeros pasos. Tu apoyo nos permite seguir acompañando a los educadores y estudiantes mientras se abren camino en un universo digital en constantemente evolución.
Aquí encontrarás más información sobre el programa de innovación educativa de Fabretto en América Central.




